El Hyundai Pony, presentado en 1975, marcó un antes y un después en la industria automovilística coreana. Medio siglo después, su heredero conceptual, el Hyundai Inster, recoge ese legado y lo proyecta hacia el futuro eléctrico. Separados por 50 años, ambos modelos representan la filosofía de la marca: ofrecer movilidad accesible, innovadora y adaptada a su tiempo.

El pionero: Hyundai Pony Con un diseño firmado por Giorgetto Giugiaro y mecánicas sencillas pero robustas, el Pony fue el primer coche de desarrollo propio en Corea y símbolo de una nueva clase media que buscaba libertad de movimiento. Su interior práctico, con asientos abatibles y un habitáculo pensado para familias, lo convirtió en un éxito: llegó a acaparar la mitad de las ventas en su país y pronto comenzó a exportarse a mercados de todo el mundo.

El presente: Hyundai Inster El nuevo Inster se inspira en esa misma idea de democratizar el automóvil, pero en clave eléctrica y adaptada a Europa. Mide 3,82 metros, es más alto y espacioso que su antecesor, y ofrece soluciones inéditas de versatilidad interior: asientos traseros deslizantes y reclinables, respaldos plegables que crean una superficie plana y la posibilidad de abatir también los delanteros para ganar espacio de carga o incluso descansar en el interior. En cuanto a capacidad, ofrece 280 litros de maletero, ampliables a 351 litros, y hasta 1.059 litros con todos los asientos abatidos.

Aerodinámica y eficiencia eléctrica Mientras el Pony carecía de estudios específicos en este campo, el Inster presume de un coeficiente aerodinámico Cx de 0,309, logrado gracias a bajos carenados, un borde optimizado en el paragolpes trasero y llantas diseñadas para mejorar el flujo de aire. La gama incluye dos versiones: ? 71 kW (97 CV) con batería de 42 kWh. ? 84,5 kW (115 CV) con batería de 49 kWh y hasta 370 km de autonomía. Ambas se benefician de un avanzado sistema de recuperación de energía con i-Pedal, gestión térmica con bomba de calor y carga ultrarrápida: del 10 al 80 % en solo 30 minutos.

Tecnología y conectividad El contraste con el Pony es abismal: donde antes había mandos analógicos y radiocasete, ahora encontramos una doble pantalla de 10,25 pulgadas, actualizaciones OTA y navegación con información de carga en tiempo real. La llave digital Hyundai Digital Key 2 Touch permite acceder y arrancar el coche con el smartphone, y el control por voz con lenguaje natural facilita el uso sin distraer al conductor.

Seguridad de otro nivel Si el Pony ya sorprendió en su época con pruebas de choque pioneras, el Inster lleva la seguridad a otra dimensión. Integra la suite Hyundai Smart Sense, con más de 15 asistentes de última generación: desde el control de crucero inteligente con función Stop & Go hasta el monitor de ángulo muerto, el asistente de colisión frontal 1.5 o el control activo de carril. Una dotación propia de segmentos superiores.

Conducción refinada El Inster ofrece una calidad de rodadura sorprendente para un modelo urbano: dirección asistida eléctrica precisa, suspensiones optimizadas y un aislamiento acústico reforzado que lo acercan al confort de vehículos de categorías superiores.
Conclusión Del Hyundai Pony al Hyundai Inster se dibuja la evolución de medio siglo de automoción: del primer coche coreano asequible y familiar, al SUV eléctrico urbano cargado de tecnología, eficiencia y seguridad. Dos modelos separados por 50 años pero unidos por la misma filosofía: hacer de la innovación algo accesible para todos.
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